Autor: Luis

  • Acto aleatorio de bondad

    Existe un artista en Nueva York llamado Devon Rodríguez, a lo mejor lo has escuchado o visto en redes sociales. El viene de una familia muy disfuncional y cuenta que cuando era pequeño se sentía aislado. Hace unos años decidió subirse al metro de NY y comenzó a dibujar a una persona al azar. Al terminar le entrega el retrato a la persona y entonces la magia sucede. Recibe todo tipo de comentarios, pero sobre todo la gente se siente conmovida de que alguien los haya notado. Devon menciona que su misión es que nadie pase desapercibido, hacer que la gente se sienta vista es muy importante para él. Cuando la gente, sorprendida del retrato, le dice que no tiene palabras para agradecer él les dice que es «un acto aleatorio de bondad».

    Ahora bien como ejecutivo o mando ¿te has puesto a pensar que en tu empresa puede haber gente que se siente aislada y que nadie la nota o la considera? El simple hecho de notarla y considerarla puede detonar un enorme cambio en el ánimo de la gente y en su desempeño y no se diga en el clima laboral de tu empresa. ¿Cuándo fue la última vez que te acercaste a un colaborador que generalmente no consideras? El nuevo, el raro, el diferente, el callado, el que no hace olas. Esto se vuelve muy relevante entre más gente tienes a tu cargo, pues es esa situación en la que «dejas de conocer a tu gente».

    Mucho se ha criticado, y también he escrito al respecto, de que la gente se queja de que «el jefe no baja a piso», «el jefe no nos visita», «acá no viene el jefe». Todo ello son situaciones indeseables y es importante que los mandos recorran sus instalaciones para saber de primera mano que está sucediendo en la empresa. Existen diferentes técnicas para ello, pero se centran en los procesos, en los recursos, en los problemas. En este caso quiero invitarte a que «bajes a piso» a platicar con «los olvidados», con aquellos que «nadie nota». Acércate, pregúntales cómo están, habla con ellos, escúchalos, pídeles que te muestren su lugar de trabajo, que te expliquen lo que hacen, siéntate a comer con ellos. Interésate por ellos. En otras palabras «nótalos» y realiza un simple «acto aleatorio de bondad».

    Ha pasado mucho tiempo desde la época de la administración científica de Taylor, desde la época de los mandos pensantes y «la mano de obra». Hoy hablamos de que todos son colaboradores, de que la gente es el activo más importante, pero para que eso no se quede en frases vacías, es importante que vivas el concepto y bajes a conocer a tu gente. Hoy las cosas han cambiado, la gente busca más que antes un propósito, una conexión humana. Estamos, como diría Tom Peters, en una época que demanda Humanismo Extremo.

    Así que organízate y realiza un acto de bondad con tu personal en la primer oportunidad que se presente.

  • Problema correcto

    En talleres sobre solución de problemas reflexiono con los participantes sobre la importancia de definir el problema antes de proceder a tomar acciones, de lo contrario pueden terminar resolviendo otro problema o tomar acciones que simplemente no resuelven el problema.

    Parte de esto se debe a nuestro sesgo a la acción, esto es, nuestra tendencia a tomar acción y control de una situación sin importar si está clara la situación que tenemos enfrente. Esto es en si un problema, pues una buena solución de problemas requiere primero definir el problema y luego definir las causas antes de tomar acción. La tendencia en la solución de problemas en las empresas es a tomar acciones antes de tener claro el problema y de tener claras las causas.

    Como mandos, nuestros colaboradores acuden a nosotros por orientación para resolver problemas. En otras ocasiones, nosotros nos sentamos con ellos para ver que les sucede y ver que resuelvan sus problemas. Sin embargo, al igual que con la solución de problemas, los mandos pueden ser presas del sesgo de la acción y, además, de la tendencia a dar consejo, pues al primer problema que se les presenta, lo quieren resolver. Sin embargo, la cuestión es la siguiente ¿y ese primer problema que se presenta es el problema correcto a resolver?

    Yo argumento que como mandos tenemos tiempo y recursos limitados. No podemos atenderlo todo, por ello es sumamente importante definir correctamente y priorizar en dónde aplicaremos nuestros esfuerzos, apoyo, y recomendaciones. Al interactuar con nuestros colaboradores pueden surgir muchos problemas, para los cuales nosotros tenemos recomendaciones y sugerencias, pero ¿y cuál es el problema correcto a resolver?

    Y es ahí donde el mando, líder, gerente, ejecutivo, y hasta el especialista, tienen que volverse buenos para separar la paja del trigo, para separar los problemas aparentes y triviales de los problemas fundamentales que requieren atención y solución. Los problemas que al ser atendidos apoyarán el logro de los resultados. Y entonces, regresamos al énfasis en la curiosidad, preguntar, escuchar, recorrer las empresas, observar son cuestiones fundamentales para llegar al verdadero problema que hay que resolver.

    ¿Te tomas el tiempo de identificar el problema correcto antes de tomar acción? ¿Te tomas el tiempo de entender el problema correcto antes de tomar acción? Sino, es probable que te la pases tomando decisiones, ejecutando acciones y desgastándote a ti, a tu gente y a la organización, sin lograr los resultados esperados.

  • Preguntar y quedarse callado

    Uno de los grandes retos de un mando es desarrollar a su gente. Desarrollar a la gente implica ayudarlos a crecer y eso conlleva a que desarrollen su capacidad de razonamiento, toma de acción y que se sientan a gusto con la incertidumbre. Así mismo, tienen que aprender que pueden o que van a fallar y equivocarse y a aprender a aprender de los errores.

    Sin embargo, algo muy común es que el mando, cuando su gente se acerca a él, en vez de desarrollarlo, lo «asesora», le «dice que hacer». El mando o líder no es curioso, no ayuda al otro a cuestionar y entonces solo da su opinión experta. El colaborador, sigue órdenes y las ejecuta, las cosas funcionan, el mando está contento y el colaborador no se desarrolla y se vuelve dependiente del mando.

    Algo que comento a los mandos es la importancia de ser curiosos profesionales sobre los asuntos, no tiene caso recetar algo, si no entiendes el problema y sus causas. Para ello hay que hacer las preguntas correctas y esperar a que nos den las respuestas. Probablemente no sean las respuestas que esperamos, y probablemente a nosotros nos quede claro el camino a seguir, pero lo difícil es ayudar al otro a cuestionar la situación, las causas, las posibles alternativas y una vez que tome acción a que reflexione sobre lo sucedido y las lecciones aprendidas. Es la única forma de crecer a la gente.

    Y básicamente el coaching gerencial se reduce a realizar las preguntas correctas, quedarse callado y luego ayudar al otro a reflexionar y llegar a las conclusiones correctas. Así que nuestro reto, es aprender a quedarnos callados. Aprende a cuestionar correctamente.

    Es algo muy simple, pero a la vez difícil de lograr, porque como mandos y expertos estamos acostumbrados a los resultados, la eficiencia y la productividad y el desarrollo de la gente implica sacrificar un poco de eso. Sin embargo, el beneficio de largo plazo será mucho mayor para nuestra gestión y para la organización.

    ¿Escuchas a tu gente? ¿Eres curioso profesional? ¿Te quedas callado? O sucumbes a la tentación de decirle a la gente qué hacer.

  • Humilde y curioso

    Tal vez uno de los aspectos más complejos para un profesionista, ejecutivo o mando es aceptar que no lo sabe todo. Se espera que seamos buenos en nuestra función, pero de ahí a pensar que lo sabemos todo hay un gran trecho.

    Entre más aprendemos y más crecemos, así mismo crece nuestra ceguera respecto a nuestra ignorancia. Lo difícil es no dejar que nuestro ego tome control y nos haga pensar que somos mejores de lo que realmente somos.

    Es aquí donde se requieren 2 cosas, en mi opinión. Primero humildad para aceptar que por mucho que sepamos, por mucho que hayamos recorrido el mundo y por mucho que hayamos crecido, no hay forma de saberlo todo. Siempre habrá puntos ciegos y hay que ser humildes para aceptar que no lo sabemos todo.

    El segundo punto es ser curioso, dado que no lo sabemos todo, continuamente debemos estar cuestionado lo que sabemos, estar cuestionando lo que no sabemos, estar cuestionando lo que piensan otros que no piensan como nosotros. Esa curiosidad nos hace investigar, leer, preguntar y aprender. Pero sobre todo nos permite darnos cuenta de lo poco que sabemos y lo mucho que hay por aprender.

    Recientemente leía sobre el concepto de «antibiblioteca». Nassim Nicholas Taleb comenta que Umberto Eco tenía una biblioteca de 30 mil libros). Esto, a la gente le asombraba, pensando cuánto sabía Umberto Eco, pues asumían que debería haber leído esos libros. Pero en realidad, su biblioteca estaba compuesta de muchos libros sin leer. Era realmente una herramienta para investigar lo que no sabía.

    Nicholas Taleb comenta que los biblioteca personal debe contener tanto sobre lo que no sabemos como sea posible. Y que acumularemos libros con el paso de los años y la fila de libros sin leer será cada día mayor. Una «antibilioteca» es un recordatorio constante de lo que no sabemos y que siempre será mayor que lo que sí sabemos. Es una forma de humildad, pero a la vez una forma de satisfacer la curiosidad de aprender continuamente.

    Así que, estimado mando, ejecutivo y profesionista, bájate de tu pedestal, sabes mucho, pero no tanto como lo que no sabes. Sé curioso y humilde, no te tomes tan en serio lo que sabes. Nicholas Taleb nos pide que no tratemos a nuestro conocimiento como un tesoro, ni si quiera como una posesión, e inclusive que no lo veamos como un mecanismo para inflar nuestra autoestima. Nos invita a volvernos un «antierudito», un empirista escéptico, en cierto modo nos invita a volvernos una persona humilde y curiosa.

    ¿Pones muy en alto tu conocimiento? ¿O has desarrollado humildad y curiosidad?

  • Salirse del río

    Una vez escuché la analogía de que el día a día de un ejecutivo o gerente es como ir en una canoa bajando por un río turbulento. No hay tiempo de pensar, solo se puede reaccionar a lo que sucede en el momento.

    Sin embargo, el trabajo de un ejecutivo, sobre todo de un mando o gerente, es pensar en las cosas que otros no piensan y por ello es necesario, de vez en cuando, acercarse a la orilla, descender de la canoa y ver pasar el río.

    De ese modo se puede ver qué hay más adelante, planear un poco, revisar la estrategia y, entonces, volver a subirse a la canoa y continuar el viaje.

    Es muy importante comenzar a desarrollar la habilidad y el hábito de “salirse del río” de vez en cuando. Primero una vez al mes una hora, luego una vez cada 15 días y finalmente una a tres veces por semana. Esos serán momentos para reflexionar en lo que sucede y cómo se puede mejorar la operación. Son momentos para salirse del día a día. No se necesita mucho tiempo cada vez, solo la constancia y disciplina de hacerlo periódicamente.

    ¿Ya te saliste del río en lo que va de la semana? Sino, hoy es un buen día para intentarlo por unos minutos.

  • Industria 4.0

    Si de principio no sabes a qué se refiere, como profesionista, ejecutivo o mando ya vas tarde.

    “La primera revolución industrial estuvo marcada por la aplicación de las máquinas de vapor y la energía hidráulica. La segunda por las cadenas de montaje y la producción en serie. La tercera revolución industrial por la incorporación de la electrónica y la tecnología. En esta cuarta revolución industrial el protagonismo es para las tecnologías emergentes.”

    Industria 4.0: Conceptos, tecnologías habilitadoras y retos (Empresa y Gestión) por Enrique Rodal Montero.

    Básicamente se refiere a todo lo relacionado con tecnologías para incrementar la productividad y competitividad. Conceptos como el internet de las cosas, computación en la nube, cobots (robots colaborativos), gemelos digitales, realidad virtual, aumentada, mixta y extendida, fabricación aditiva, inteligencia artificial y Big data son términos que debemos de conocer y entender las bases.

    Todo esto ya está permeando a las grandes empresas y gobiernos y viene en cascada a toda la cadena de suministro. Inclusive algunas regiones están estableciendo planes y presupuestos para apoyar la “transformación digital”.

    “las organizaciones que no pongan en marcha procesos de transformación digital a corto plazo no podrán competir en los mercados internacionales.” —

    Industria 4.0: Conceptos, tecnologías habilitadoras y retos (Empresa y Gestión) por Enrique Rodal Montero.

    La pregunta no es si esto va a afectar a tu empresa, ¡lo va a hacer! La pregunta es si te vas a preparar cuando tengas el requerimiento encima o si vas a prepararte y a realizar una adopción gradual.

    Recuerda que esto no es “nuevo” tiene al menos 10-12 años gestándose y si apenas te enteras necesitas pisar el acelerador de tu aprendizaje e implementación de estos conceptos en tu operación.

    “El término de Industria 4.0 fue acuñado por primera vez en Alemania en 2011 (Industrie 4.0) durante la celebración de la Hannover Messe, la feria que se ha convertido en referencia mundial de la Industria 4.0.”

    Industria 4.0: Conceptos, tecnologías habilitadoras y retos (Empresa y Gestión) por Enrique Rodal Montero.

    ¿Es la industria 4.0 un componente de tus planes estratégicos y de análisis de riesgo en tu organización? ¿Estás preparando a tu gente para ello? ¿Estás considerando las inversiones necesarias?

  • Confiabilidad

    Una forma de crecer en el entorno empresarial y corporativo es ser una persona confiable, pero ¿qué significa ser un profesionista, un ejecutivo o un mando confiable?

    • Ser confiable es llegar a tiempo a tu trabajo y a tus compromisos como reuniones, llamadas y demás.
    • Ser confiable es revisar tu trabajo lo mejor posible y utilizar información verificada cuando sea posible.
    • Ser confiable significa opinar y tomar decisiones en base a hechos y no en base a suposiciones y creencias.
    • Ser confiable es tener procesos y controles en las operaciones a tu cargo y desarrollar a tu gente para que se realicen actividades con calidad.
    • Ser confiable es que los demás sepan que no sabes todo y que serás honesto para decir que no sabes algo pero lo vas a investigar.
    • Ser confiable es respetar la privacidad de la información que recibes y de quien la recibes y no difundir chismes infundados en la organización.
    • Ser confiable es desarrollar tus proyectos y actividades a tiempo y con calidad e informar cuando hay retrasos y tomar acciones oportunas para lograr las cosas.

    ¿Que más es ser confiable para ti?

  • Equipos de alto desempeño

    ¿Alguna vez has estado en un equipo de alto desempeño? Yo sí, fue una experiencia única que duró un par de años en un proyecto estratégico para la organización en la que todos trabajábamos.

    El tema es que muchos mandos añoramos un equipo de alto desempeño más no sabemos cómo lograrlos o queremos que simplemente la gente se comprometa y sea responsable y de alto desempeño al trabajar en equipo.

    A lo largo de los años, las empresas me han solicitado talleres de trabajo en equipo pues necesitan que su gente colabore y se desempeñe muy bien. Sin embargo, yo comento que hay dos tipos de cursos: los de trabajo en equipo en donde los colaboradores reciben herramientas para trabajar en equipo y los de gestión de equipos de trabajo en dónde los mandos reciben herramientas y conocimiento para integrar y llevar equipos a un nivel de alto desempeño. Casi siempre, se me quedan viendo extrañados y orbitan hacia el primer curso, cuando en realidad el importante es primero el segundo.

    Vamos a dejar claro un tema, los equipos de alto desempeño no suceden por arte de magia, porque juntas a la gente o nada más por que sí. Los equipos de alto desempeño son el resultado de muchas acciones gestionadas por los mandos.

    Así que hoy les voy a contar la experiencia del EQUIPAZO (así nos llamábamos). Lo voy a hacer en forma de línea de tiempo para mostrar un poco lo sucedido:

    Año Cero: La organización selecciona 4 profesionistas para un programa de formación de especialistas industriales de alto perfil, y con miras a formar mandos, y le invierte 6 meses de desarrollo intensivo a su formación con prácticas en todas las áreas de la empresa. Los profesionistas conocen toda la organización y empiezan a conectar con todos los especialistas y mandos.

    Adicionalmente, la empresa integra al programa de los profesionistas a 3 supervisores jóvenes que ya están trabajando en la empresa y comienzan a interactuar con los 4 nuevos.

    Los nuevos profesionistas llevan a cabo pequeños proyectos que los integra aún más con la organización y los acerca a diferentes especialistas y mandos, creando canales de comunicación y confianza.

    Año Uno: Algunos de los 4 nuevos profesionistas, ya graduados del programa, se asignan a el proyecto estratégico.

    Los nuevos profesionistas dada su preparación intensiva detectan deficiencias en el proyecto y lo hacen saber a la gerencia general, pero no son escuchados al 100%, son nuevos y quedan relegados. (Etapa de formación inicial y tormenta).

    Año Dos: Cuando el proyecto finalmente se atrasa, los nuevos profesionistas informan que ellos anticiparon los problemas. Lo hacen porque tienen una relación cercana y apoyo de la gerencia general. Se les asigna responsabilizarse del proyecto. Los nuevos profesionista que ya llevan al menos un año conociendo la dinámica de la organización, integran a varias personas con las que han formado relación cercana. El nuevo equipo tiene el apoyo de la gerencia general y todo mundo sabe por qué y para que están (Etapa de nueva Formación).

    Conforme pasan los días, el equipo comienza a evaluar la situación y a tomar acciones en base a un plan general. El equipo se reúne periódicamente y va resolviendo sobre la marcha. El equipo establece la mecánica bajo la cual van a trabajar y desarrollan una serie de normas para destrabar conflictos (Etapa de Tormenta y Normar).

    Año Tres: El equipo ha estado trabajando intensamente, se han acoplado entre ellos, se incorporan nuevos miembros al equipo. Se presentan reportes periódicos a los gerentes. El equipo está integrado entre ellos y con el resto de la organización, son capaces de reunirse autónomamente, ajustar planes de trabajo, convocar a personal y exigir el cumplimiento a las gerencias con apoyo de la gerencia general. El proyecto está en su etapa crítica, el equipo está comprometido y ha comprometido al resto de la organización se trabajan tiempos extras (sábados y domingos) para sacar el proyecto. El equipo se auto nombra el «EQUIPAZO». El nivel de integración es algo, se tienen conflictos y se resuelven internamiento con poco involucramiento de la gerencia general.

    Año 4: Varios de los miembros del equipo han subido de puesto y ahora están en posiciones de toma de decisión que soportan el proyecto aún más. Se logra de cumplimiento al proyecto estratégico. Todos participaron y el equipo se apoyó internamente y al resto de la organización. Se disuelve el equipo, pero el nivel de integración entre los participantes es muy alto quienes podrán integrarse y colaborar en nuevos proyectos. Además los miembros del equipo ahora apoyan el mantenimiento de las acciones derivadas del proyecto, esto es dan continuidad al mismo.

    Estimado mando, quiero que percibas que un equipo de alto desempeño no se forma y ya. Se requiere tiempo. Se requieren recursos. Se requieren formación. Se requiere integrarlos a la organización. Se requieren que aprendan con proyectos pequeños antes de asignarlos al gran proyecto.

    Finalmente, recuerda que una cosa es aprender a colaborar y otra es formar y desarrollar equipos de trabajo. Tu reto es aprender a gestionar equipos de trabajo, no se hacen solos.

  • ¿Podemos replicarnos?

    Una vez un cliente me dijo que si no podía clonarme. Me reí para mis adentros. Más allá de los avances de la ciencia, el clonar nuestro comportamiento es casi imposible, somos seres únicos.

    En un evento reciente un participante preguntaba que las nuevas generaciones ahora demandan cuidado psicosocial en su trabajos y muchas otras cosas, pero ¿dónde quedó la responsabilidad, la lealtad y el compromiso si él no requirió de ningún soporte psicosocial para salir adelante en lo laboral?

    Esto me llevó a reflexionar durante el evento, y en días posteriores, sobre qué se puede realmente hacer en estos casos. En su momento comenté que cada uno de los que estábamos en el evento, la mayoría líderes y mandos, éramos un caso de éxito. Esto es, veníamos de una generación en donde nadie nos preguntó o se preocupó de nuestro bienestar psicosocial e hicimos lo que había que hacer. Nos comprometimos, fuimos responsables y brindamos lealtad a nuestros empleadores. Pero pensar que nuestra caso es el de todos, ya no es muy realista. Por cada persona que puede presentar esas características sin apoyo, habrá muchos que fracasaron. No somos todos iguales.

    Ahora bien, la cuestión es ¿podemos replicar éstos comportamientos? La respuesta será que sí y que no. Primero debemos explorar que estos comportamientos no es algo que simplemente sucedió o que podemos exigir a otros, son el resultado de una combinación de factores, tanto individuales, como contextuales y de las mismas organizaciones en las que nos desarrollamos.

    1. Factores Individuales:
      • Valores Personales: Los valores y creencias de cada individuo influyen en su nivel de responsabilidad, lealtad y compromiso. Algunas personas pueden dar más importancia a estos aspectos que otras.
      • Personalidad: Las características de personalidad, como la ética del trabajo y la orientación hacia metas, también influyen en cómo un individuo asume su responsabilidad y compromiso laboral.
      • Experiencias Previas: Experiencias laborales anteriores y educación pueden influir en la manera en que alguien se relaciona con estos elementos.
    2. Factores Contextuales:
      • Situación Personal: La situación personal de cada individuo, incluyendo su nivel económico, responsabilidades familiares y necesidades básicas, puede influir en su enfoque hacia el trabajo y la empresa.
      • Generación: Las diferentes generaciones pueden tener perspectivas distintas sobre la lealtad y el compromiso. Por ejemplo, las generaciones más jóvenes pueden valorar más la flexibilidad y el equilibrio entre trabajo y vida personal.
      • Cultura Nacional: El contexto cultural y las normas sociales en el país de origen pueden influir en las expectativas laborales y en la percepción de la responsabilidad y lealtad.
    3. Influencia Empresarial:
      • Cultura Organizacional: La cultura de la empresa, es decir, sus valores, normas y prácticas, puede influir en cómo los empleados perciben y expresan la responsabilidad, lealtad y compromiso.
      • Liderazgo: Los líderes de la empresa desempeñan un papel importante en fomentar estos elementos a través de su ejemplo y comunicación.
      • Políticas y Prácticas: Las políticas y prácticas de recursos humanos pueden influir en la percepción que tienen los empleados sobre el valor que la empresa asigna a estos elementos.
      • Oportunidades de Desarrollo: Las oportunidades de crecimiento profesional y desarrollo personal que ofrece la empresa pueden impactar en el compromiso y la lealtad de los empleados.

    Cada uno de nosotros tuvo una experiencia particular que apoyó u obstaculizó el desarrollo de la responsabilidad, lealtad y compromiso y además lo hicimos sin apoyo psicosocial.

    Sin embargo, hoy la tendencia es hacia el humanismo, esto es a considerar las condiciones, el contexto y las experiencias que brindamos a los colaboradores. No siempre fue así, la gente se adaptó en aquel entonces, pero ahora se demanda que las organizaciones se adapten a los requerimientos de la sociedad. El reto es no estancarse y quedarse añorando un pasado que yo no es. Lo que funcionó en el pasado no necesariamente funciona el día de hoy.

    ¿Entonces cómo desarrollar estos tres comportamientos? ¿Cómo clonarlos? No hay una receta infalible, ni una fórmula ganadora, solo hay una serie de actividades que ayudan a incrementar la probabilidad de que sucedan dentro de nuestras condiciones y nuestro contexto actual:

    1. Cultura Organizacional Clara y Positiva: Establecer una cultura organizacional que promueva valores como la transparencia, el respeto y la colaboración puede ayudar a generar un sentido de pertenencia y responsabilidad entre los empleados.
    2. Liderazgo Ejemplar: Los líderes deben ser modelos a seguir al demostrar responsabilidad, lealtad y compromiso en su propio trabajo. Su comportamiento influye en la cultura de la empresa y en cómo los empleados se sienten motivados.
    3. Comunicación Abierta: Mantener una comunicación transparente y abierta entre los líderes y los empleados ayuda a establecer expectativas claras y a generar confianza.
    4. Reconocimiento y Recompensas: Reconocer y recompensar los logros y esfuerzos de los empleados refuerza su compromiso y les hace sentir valorados.
    5. Desarrollo Profesional: Brindar oportunidades de capacitación y crecimiento profesional demuestra que la empresa invierte en el desarrollo de sus empleados y puede aumentar su compromiso y lealtad.
    6. Equilibrio Trabajo-Vida Personal: Fomentar un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal puede mejorar la satisfacción laboral y, en consecuencia, el compromiso y la lealtad.
    7. Participación en Decisiones: Involucrar a los empleados en la toma de decisiones que afectan su trabajo puede hacerlos sentir valorados y responsables de los resultados.
    8. Desarrollo de Relaciones: Fomentar relaciones positivas y colaborativas entre los equipos y colegas puede aumentar el sentido de pertenencia y compromiso.
    9. Apoyo Psicosocial: Ofrecer apoyo emocional y programas que aborden el bienestar psicosocial de los empleados puede mejorar su satisfacción y compromiso.
    10. Adaptabilidad: Reconocer que las expectativas y necesidades cambian con el tiempo, especialmente entre diferentes generaciones, y estar dispuesto a adaptarse a estas tendencias.

    Obviamente, que para un mando que creció sin todo esto, parece abrumador tener que desarrollar todo esto para que se logren las tres características que nosotros presentamos «prácticamente sin ayuda», aunque en realidad esta ayuda o las condiciones sucedieron de manera orgánica e informal. Pero si queremos clonar algo, tiene que ser un esfuerzo deliberado y activo. Clonar es una ciencia, no es sencillo y no sucede de la nada y de esperar las cosas. Debemos prepararnos y trabajar arduamente para «clonar estos comportamientos». Y el reto es que la forma de hacerlo será diferente de generación a generación, de acuerdo al contexto actual, a los líderes y mandos que prevalecen en la organización y de empresa a empresa. Ojalá fuera simple, pero no lo es tanto, pero existe una ruta, el reto para el mando es decidir transitar el difícil camino de replicar comportamientos humanos.

  • Proyectos de largo plazo

    Recién terminé de ver un documental sobre el telescopio espacial James Webb. Este proyecto duró cerca de 20 años e involucró al menos unas 10,000 personas con un costo de 10,000,000,000 de dólares (diez mil millones de dólares).

    En el documental se escucha a los participantes hablar apasionadamente de como han dedicado prácticamente su vida al proyecto y todo el aprendizaje y cuidado requerido para hacer del proyecto una realidad y un éxito.

    Así que me fui a ChatGPT a ver qué sabe de la forma en que la NASA gestiona esos proyectos, mantiene la motivación de la gente en el largo plazo y desarrolla a lo líderes. Después de múltiples interacciones le pedí hacer un resumen.


    La NASA aborda proyectos a largo plazo, como el telescopio espacial James Webb, mediante una combinación de estrategias para mantener la motivación, gestionar equipos y desarrollar líderes:

    Gestión de Proyectos a Largo Plazo:

    • – Planificación clara con hitos y objetivos ambiciosos a lo largo de los años.
    • – Colaboración multidisciplinaria entre científicos, ingenieros y técnicos.
    • – Adaptación a desafíos y aprendizaje de fracasos para mejorar.

    Motivación y Compromiso:

    • Misión apasionante y objetivos inspiradores que generan propósito.
    • Cultura de colaboración y comunicación abierta entre los equipos.
    • Reconocimiento y recompensas por los logros individuales y del equipo.
    • Enfoque en el impacto a largo plazo y el crecimiento profesional.

    Desarrollo de Líderes:

    • Selección de líderes basada en experiencia, habilidades de liderazgo y solución de problemas.
    • Formación mediante mentoría, programas de liderazgo y simulaciones.
    • Desarrollo de habilidades técnicas y habilidades interdisciplinarias.
    • Aprendizaje continuo, adaptación y evaluación del rendimiento.

    Tiempos Estimados:

    • El desarrollo de proyectos a largo plazo, como el telescopio James Webb, puede llevar aproximadamente 20 años, desde la planificación inicial hasta el lanzamiento.
    • El proceso para desarrollar un líder de misión implica al menos una década de experiencia acumulada en roles técnicos y de gestión antes de asumir el liderazgo completo.

    La NASA combina la pasión por la exploración espacial, la colaboración efectiva, el enfoque en la innovación y la adaptabilidad para asegurarse de que sus equipos estén motivados, comprometidos y bien dirigidos en la ejecución de proyectos de envergadura y alcance científico significativo.


    Nada de esto es extraordinario en si, ni desconocido en el mundo de la gestión. Lo que ha logrado la NASA es una excelencia en la ejecución.

    La Toyota también dedica mucho tiempo al desarrollo de sus líderes deben pasar igual años y décadas para volverse líder de proyecto y mucho entrenamiento.

    ¿Cuánto tiempo dedica una empresa normal al desarrollo de su gente previo a una promoción? En mi experiencia muy poco o nada. (Tienen el enfoque de que “aprendan sobre marcha”).

    ¿Cuántas empresas tienen programas formales de mentoría para apoyar el desarrollo de los nuevos líderes? Pocas nuevamente.

    ¿Cuántas empresas cuentan con programas de fomento de la colaboración y comunicación abierta y de programas de remuneración y recompensa adecuados? Otra vez, pocas.

    Y sin embargo, esperamos que los mandos lleven a cabo proyectos, que sean exitosos sin tener la preparación adecuada, la cultura requerida y sin tomarse el tiempo necesario.

    No existe la magia instantánea, requerimos tiempo y desarrollo de largo plazo de los mandos para lograr el éxito de proyectos multidisciplinarios que impacten positivamente los resultados. Afortunadamente ¡no necesitarás 10 mil millones de dólares! Basta con un enfoque adecuado, apoyo de la alta dirección, un plan de desarrollo de largo plazo, algo de presupuesto, excelencia en la ejecución, tiempo y paciencia.

  • Los libros de texto están mal

    Hoy hay una enorme discusión a nivel nacional sobre la confiabilidad y el enfoque de los libros de texto en la educación primaria del país. Y ciertamente es un debate acalorado y lleno de polaridad. Muchas facciones del país están haciendo ver sus puntos de vista y «rasgándose las vestiduras» de un lado y del otro sobre los beneficios o consecuencias de dichos textos.

    A mi me queda la duda sobre si ¿alguien leerá los libros en los salones de clase? Más aún ¿lo entenderán? Por otro lado, ¿se preparará a los maestros para impartir dichos textos? Y ¿qué probabilidad hay de que realmente siga el mensaje y no se caiga en un teléfono descompuesto? Una vez leí, hace años, que en México la mayoría de los graduados de primaria leen, pero no entienden lo que leen, a mi eso me preocupa aún más por que lo veo a diario en las empresas.

    Recuerdo a mi hijo, cuando era pequeño, contar con «cansancio y hastío» que nuevamente iban a ver la historia de México, la que habían visto el año pasado y el anterior ¡Otra vez decía! Y les hablo tal vez de hace unos 10-12 años. ¿Realmente prestarán atención las nuevas generaciones a dichos documentos? Igual y sí, pero igual y no.

    Tal vez el tema es creer que el libro por sí mismo «educa» a los niños, pero no, son los procesos educativos los que «educan» y medio «forman» al niño. Y ¿por qué medio forman? Por qué existe la formación en el circulo familiar y social cercano y además la influencia mediática a la que se ve sometido. Es más probable que un niño adopte lo que le llega por YouTube o TikTok que lo que lee en un libro de texto. Y sí, ya se que no todos tienen acceso a internet…pero la cosa va cambiando…ya muchos traen un celular y están cada vez más conectados. O al menos conocen a alguien que conoce a alguien que tiene internet y les cuenta, y le creen lo que dicen.

    ¿No deberíamos cuestionarnos no solo los libros sino la formación de los maestros? ¿No deberíamos cuestionarnos el acceso a las aulas y a un desayuno que permita un estudio y aprendizaje robusto? ¿No deberíamos cuestionarnos la influencia de los medios en la formación de la mentalidad de las nuevas generaciones? Algunos lo hacen, pero no con el rigor de los libros de texto o al menos no encendiendo tantas pasiones.

    ¿Y a que voy con todo esto en un espacio en la red sobre ejecutivos, mandos y gestión? Pues muy simple. Cuándo tu vas a un curso o te mandan ¿Te preguntas que vas a aprender? ¿Te preguntas si va a ser de utilidad? ¿Cuántas veces has ido a un curso y te la pasaste bien para nunca volver a abrir el material del mismo? ¿Cuántas veces has aplicado lo visto en curso de manera efectiva por un media y largo plazo y verificado los resultados? En la mayoría de los casos probablemente la respuesta sea que no mucho.

    Y si eres mando ¿te cuestionas el contenido de los cursos antes de mandar a tu gente? ¿O solo mandas a la gente a un curso de esto o aquello con la esperanza de que mejoren? ¿Verificas con tu gente cuando regresa del curso qué fue lo que vieron y cómo aplicarlo en el día a día? ¿Le das recursos, tiempo y espacios a la gente para que aplique lo visto en los cursos o los dejas a la buena del destino y que se apliquen? Lo más probable es que no lo cuestiones y que no le des seguimiento.

    ¿Alguien en el medio corporativo se preocupa del contenido y veracidad del montón de manuales, procedimientos, instructivos, guías que la gente accede en el día a día? En mi época de auditor me tocó encontrar no solo errores ortográficos, sino errores de concepto, documentos incompletos, procesos obsoletos documentados y difundidos en las empresas. Inclusive hoy en día, en facilitaciones, hago que los mandos revisen sus documentos y ellos mismos se dan cuenta que no son adecuados ¿Quién se cuestionaba algo antes de la auditoría? ¡Nadie!

    Y luego, si la gente pasa un proceso de formación y entonces la «cultura» de la empresa no soporta esos nuevos conocimientos porque lo que siempre ha sido es diferente. ¿Quién dice algo? Solo escucho «eso aquí no se puede», «eso aquí no funciona». La cultura pesa más que cualquier curso, manual, instructivo, procedimiento y demás. ¿Nuestra cultura de «mal aprendizaje» se verá afectada por un texto polarizado y mal escrito? No de un día para otro. Tienen que pasar generaciones.

    En mis entrenamientos y facilitaciones con mandos escucho que se deben de «crear los procedimientos y otros documentos» para que la gente «haga las cosas bien». Mi respuesta en esos casos es que en 30 años de vida laboral, yo nunca he visto que un procedimiento, instructivo o similar haga que nadie haga nada. Quien hace que la gente haga las cosas son los líderes, los colaboradores y la cultura de la empresa. Así de fácil.

    Entonces, está bien cuestionar los errores en los materiales instruccionales, pero hagámoslo también en las empresas. Formemos a nuestros líderes y expertos como instructores para que transmitan conocimientos apoyados por materiales instruccionales adecuados. Trabajemos activamente para ajustar nuestra cultura hacia lo que deseamos.

    No importa si el material de instrucción esta bien o mal, ciertamente ayuda que está bien, pero lo que nos debe de preocupar realmente son los procesos de instrucción. Desde que se detecta la necesidad, se desarrolla o selecciona el mecanismos de instrucción, los materiales de apoyo, los instructores, los espacios de aprendizaje, los procesos de implementación de lo aprendido, la supervisión y reforzamiento y la verificación de la efectividad de los mecanismos. ¡Es el todo! No hay un elemento más importante que el otro.

    La formación de gente y el aprendizaje no son un evento o un material, son un proceso. ¡Métanselo en la cabeza! Cuestionen y mejoren el proceso.

  • El primer día como gerente

    ¿Recuerdas cómo fue tu primer día como gerente? Yo la verdad no, no recuerdo que pasara nada en particular aparte de que todo mundo mirara como me mudaba a mi nuevo espacio y de como se asentaba en mi cabeza el hecho de haber recibido el nombramiento.

    Lo que sí recuerdo bien es lo que sucedió en las siguientes 24, 48, 72 horas, semanas, meses y años siguientes. De haber estado centrado en implementar temas técnicos del sistema de gestión de calidad y de estar metido en temas de diseño de producto haciendo cálculos, pasé de un día para a otro a:

    • Tener que atender y facilitar las interacciones y quejas entre otras áreas y mi área.
    • Confiar en mi gente, desarrollarla y delegarle lo más posible.
    • Tener que decidir sobre las vacaciones de mi personal.
    • Participar en reuniones sobre el rumbo de la empresa, su enfoque y sus resultados.
    • Tener que ver que se organizaran todos los proyectos de desarrollo de nuevos productos de la empresa.
    • Tener que atender a clientes extranjeros (correos y llamadas), desde llamadas, acompañarlos a comer, llevarlos a ver las pirámides y viajar a sus instalaciones para resolver diversos temas.
    • Suplir al gerente general durante sus vacaciones.
    • Atender temas de calidad con las distribuidoras, incluido un retiro de mercado por temas previos a que yo asumiera la gerencia.
    • A corretear a todo mundo para que saliera la certificación del sistema de gestión de calidad, incluyendo ver por que la gente no hacía lo que tenía que hacer.
    • Rediseñar el área, preparar descriptivos de puesto, organigramas, entrevistar y seleccionar personal nuevo.
    • Asistir a capacitación en temas de estrategia, planeación, liderazgo y administración.
    • Tener que ver temas de presupuestos anuales, planes estratégicos y apoyar las presentaciones de mi gerente general para los accionistas.
    • Justificar (técnica y económicamente) recursos para mi área y solventar el hecho de que no nos aprobaban todo lo necesario.
    • Hacer planes y tomar acciones para cumplir las promesas comerciales a los clientes, aunque no teníamos en el momento los recursos ni la estructura para darle cumplimiento.
    • Escuchar a mi gente, sus preocupaciones, temores y problemas de relación con otros y tomar decisiones para lograr que las cosas caminaran.
    • Tratar con proveedores, solicitar y recibir cotizaciones y realizar negociaciones para lograr las mejores condiciones.
    • Viajar e interactuar con empresas hermanas para sacar adelante proyectos con clientes.
    • Participar en presentaciones de investigación y desarrollo con el director del grupo.
    • Coordinarme con otras áreas para el rediseño y remodelación de las oficinas a mi cargo.
    • Coordinarme con la dirección de mercadotecnia para atender a clientes.
    • Atender a congresos.
    • Revisar y aprobar procedimientos, manuales, guías, instrucciones, formatos, planes de calidad, análisis del modo y efecto de la falla y otras cosas más.
    • Trabajar con las áreas operativas para desarrollar mecanismos para facilitar la evaluación de factibilidad de nuevos proyectos.
    • Asumir las responsabilidades y operación de 2 áreas más ajenas a mi área principal.
    • Participar en el cierre de la empresa y el traslado de toda las operaciones a empresas hermanas del grupo.
    • Atender cualquier tema imprevisto que surgiera en el día a día.

    ¿Qué tiene todo esto de relevante? Pues que no tiene nada que ver con lo que era mi especialidad técnica. De un día para otro dejé de ser un especialista para volverme un generalista y un administrador.

    Y es ahí donde he visto padecer a muchos mandos, se aferran a su operación técnica y nunca la sueltan con lo cuál dejan de realizar las actividades que se esperan de su función. El efecto no se ve hasta varios meses o años después de que asumen su función, cuando las cosas no funcionan, los resultados no se logran y se cuestiona su capacidad para ejercer la posición de mando o gerente.

    El paso de especialista a supervisor o de supervisor a jefe o de jefe a gerente puede ser menos drástico que de especialista a gerente, pero se da también el fenómeno. A todos nos cuesta soltar la especialidad, a veces ni siquiera es posible, pues no hay quien supla nuestra especialidad y el gerente o mando se divide entre dos mundos, el técnico y el de la gestión y de la práctica gerencial.

    Muchos al no estar preparados y no poder manejar el caos de la función y el cambio de especialista a mando caen en el hecho de regresar a realizar su función técnica. La cosa explota cuando un alto mando, ante la falta de resultados, le dice a un gerente «si te vuelvo a ver haciendo el trabajo de tu gente, ¡te corro!». Porque la esencia del gerente es hacer el trabajo gerencial y no el del especialista. La explosión se da cuando tras varias oportunidades y la incapacidad para migrar a la función de mando, ¡lo corren!, literalmente.

    Estos gerentes no tuvieron un primer día como gerente, simplemente alargaron su último día como especialistas lo más que pudieron, por semanas, meses y años hasta que la realidad los alcanzó. Nuestro reto como mandos de alto nivel es ayudar a que esto no suceda, identificar a los especialistas con potencial para mando (no todo mundo podrá serlo), prepararlos previo a su ascenso, darles oportunidad para demostrar que tiene lo que se necesita, promoverlos cuando estamos más o menos seguros que podrán, apoyarlos y entrenarlos para la nueva función.

    Simplemente mandarlos al ruedo o a que aprendan sobre la marcha sin preparación, es, en la mayoría de los casos, una sentencia de muerte desde su primer día como gerente.

  • Ser un líder visionario

    El día de ayer me invitaron a facilitar en un evento llamado «Líderes Visionarios» organizado por Decires, el evento inicio con la presentación de un reconocido empresario en la región: Ramón Gómez Barquín. Yo tuve la oportunidad de conocer a Ramón hace ya 15 años y de participar con él y sus empresas. Ramón con una amplia trayectoria de más de 34 años y habiendo participado en la dirección de empresas, como miembro de consejos de administración en empresas privadas y sin fines de lucro, y reconocido como líder en su giro e industria compartió algunos puntos que le ayudaron en su carrera. Dentro de los elementos que comentó estuvieron:

    • Enamorarse de lo que uno hace ya que ello es importante para fijar una visión.
    • Poner tu sueño en blanco y negro.
    • Contar con mentores («mis amigos los viejitos»).
    • Conocer la industria.
    • Viajar y tener experiencia en otros lados.
    • Participar en organismos empresariales.
    • No dejar de aprender (aprender algo nuevo al menos cada 5 años).
    • Fracasar y tropezar.
    • Tener un equipo de trabajo es muy importante.
    • Rodearse de asesores.

    Sería muy largo replicar la plática en palabras, lo que quiero es construir sobre estás reflexiones y trasladarlas al ámbito del mando o gerente.

    Recientemente tuve contacto con un punto de vista que decía que uno no encuentra su pasión, uno desarrolla su pasión al ejecutar una actividad en la cual uno se vuelve bueno. Y creo que la frase de «enamorarse» de nuestro trabajo menciona justo ese enfoque. Uno experimenta actividades y de hacerlas y profundizar en ellas, uno se «enamora» de dichas actividades que eventualmente se vuelven nuestra pasión.

    A mi un jefe, mi gerente general, hace más de 25 años me decía que había que poner las cosas en blanco y negro, pues así se veían muy diferente a solo estar en nuestras cabezas. Mucho se ha hablado de que «una idea sin un plan es un sueño», por lo tanto es importante escribir nuestras ideas y volverlas estrategias y planes de trabajo en blanco y negro a fin de que tomen forma y poderlas llevar a cabo.

    Muchos pensamos que podemos salir adelante solos, pero la realidad es que aprendemos de y junto con otros y en ese papel el mentor es fundamental. Yo puedo recordar sin problema unos 4 o 5 mentores que para mi fueron muy importantes pues me ayudaron a navegar, sobre todo, los primeros años de mi vida laboral. Y lo curioso es que en su momento, yo no los identifiqué como tales. Hoy sigo encontrando mentores directos e indirectos de los que puedo seguir aprendiendo y mejorando mi práctica profesional.

    Es muy difícil sobresalir si no sabes que pasa en tu industria. Uno de mis trabajos como becario hace más de 30 años, fue recibir, analizar y presentar reportes sobre información de la industria de la empresa en la que hacia mis prácticas. Mi jefe (mentor) entonces, me decía que no era suficiente con la intuición y los números rápidos, era necesario meterse a fondo para conocer que estaba pasando y para donde iban las cosas. Si no conoces tu industria es difícil navegar en ella. ¿Cuáles son las tendencias? ¿Cuáles son los retos? ¿Qué preocupa a mi industria? y muchas otras preguntas hay que poder responder. Es imposible ser un gerente o mando efectivo sin entender las dinámicas del entorno en el que se mueve nuestra empresa.

    Durante la época actual, en la que tengo que desarrollar mandos, un tema recurrente es encontrarlos dentro de sus organizaciones sin salir a conocer el mundo. Y me refiero a viajar y conocer otras empresas, estudiar sus buenas prácticas, realizar visitas industriales y ver cómo son las cosas diferentes. Durante la universidad recuerdo que visité varias empresas, hasta Mercedes Benz Camiones, ya trabajando visité empresas en México, EUA y Europa. Visitar empresas cambia tus perspectivas de las cosas y es muy importante para el desarrollo de cualquier mando o líder.

    Desde mis años universitarios pasé a ser parte de diferentes asociaciones, SAE, ASME, SME, ASQ. Hoy en esta última he tenido la satisfacción de ser miembro líder y de pasar desde apoyar a una sección local a participar a nivel latinoamericano. La gente que conoces, los contactos que haces, las experiencias que se comparten son invaluables para nuestra formación. No me cansaré de insistirá a mandos y especialistas que sean parte de asociaciones profesionales para crecer en su práctica.

    Tal vez uno de los temas más complicados con mandos es que dejan de aprender. En facilitaciones y cursos les pregunto ¿Qué fue lo último que aprendiste en los últimos 6 meses? Muchas veces la respuesta es un silencio. Y podemos extender el período los últimos 12 y 24 meses con el mismo resultado. El día que dejamos de aprender, de prepararnos, ese día nos estancamos. El mando o gerente no puede darse el lujo de caer en la obsolescencia y estancarse. El aprendizaje a lo largo de toda nuestras vidas es un punto sumamente importante.

    Ya he comentado aquí y en el blog sobre la importancia del error como mecanismo de aprendizaje. Si no fracasamos, no aprendemos, así de simple. En las organizaciones, los mandos y gerentes deben de promover el sano entendimiento del error como mecanismo para crecer a su personal. Estigmatizar el error genera malos comportamientos dentro de las organizaciones. Se le debe de ver como una oportunidad y ayudarle a la gente y al mismo gerente a verlo como tal. Todos nos equivocamos, el reto es aprender del error. Evitar el error es caer en la falta de acción y el estancamiento.

    Así como para el empresario contar con un fuerte equipo de trabajo es fundamental, para el gerente o mando es exactamente lo mismo. Esos mandos o gerentes son los que integran los equipos de trabajo y el entendimiento de las dinámicas humanas, del comportamiento de la gente y la aplicación de buenas prácticas de gestión de personal y de liderazgo son básicas para el éxito de las organizaciones. Los mandos y gerentes no pueden aislarse del componente humano, es justamente ese componente una de las razones de ser de sus puestos.

    Nadie sabe todo, eso es una realidad y los mandos y gerentes tenemos que superar el síndrome de «lo sabemos todo». No, no lo sabemos, ni lo vamos a saber. Para un mando es importante crear redes internas y externas con personas que saben lo que él no sabe, incluidos sus subordinados que lo apoyan a entender temas demasiado técnicos. Esas relaciones de confianza y de aprender a escuchar a quienes saben lo que uno no sabe son parte importante de una gerencia exitosa.

    Siempre que tengas la oportunidad de escuchar a un líder en la industria, ya sea en tu ciudad, estado, región, país o continente, no dejes pasar la oportunidad. Quedarnos encerrados en nuestros propios pensamientos, en nuestras suposiciones no es bueno. Ver que están haciendo los otros y sobre todo aquellos que han triunfando y que son reconocidos en su medio nos ayuda a entender que ellos también son humanos, que padecen igual que nosotros, pero que han aprendido a transitar el mar de retos que representa ser un líder visionario.

  • Bailando con el caos

    Si alguna vez has leído libros sobre administración encontrarás una “idealización” sobre lo que debe de hacer un mando o gerente. 

    Se habla de planeacion, organización, dirección y control así como de la toma decisión en base a datos y mecanismos formales. Pero, si tú has sido mando o gerente sabes que las cosas son muy diferentes. 

    Mintzberg narra que un gerente le dijo alguna vez que la gerencia es “una maldita cosa tras otra”. La triste verdad es que el tiempo del gerente no es suyo y tiene que estar continuamente sondeando información de manera informal y tomando decisiones sobre la marcha más que dándose el tiempo para pensar. 

    Y aunque el ideal es ordenar la operación en el largo plazo, el gerente vive dentro de una tormenta diaria que no finaliza al concluir el turno y le demanda una fuerte habilidad para manejar el caos. 

    Quienes hemos sido gerentes, y quienes han estudiado a los gerentes, sabemos que es difícil planear el día, el entorno determina nuestro actuar (como descubrió Drucker) y al final, el tema del gerente es manejar las relaciones humanas, los flujos de información informales e incompletos y la toma de decisión en condiciones de incertidumbre. 

    Manejar el caos no es para cualquiera. Muchos sucumben a la presión, otros no logran sacar provecho del caos. Mintzberg, señala que la gerencia no se puede estudiar en el aula. Es un oficio y se aprende en la práctica, de preferencia de la mano de un buen mentor. Drucker en su momento dijo que “nadie que no haya trabajado no debería estudiar administración”. 

    El caos no se ve en los libros académicos de administración, ni se practica en los talleres, seminarios o cursos. Se vive. Se padece. Una vez que has experimentado el caos, estudiar administración ayuda a entender el caos y la forma, no de controlarlo, sino de sacar lo mejor de él. 

    Uno no se pelea con el caos, uno no doma al caos, uno aprende a bailar con el caos.

  • Claridad

    Uno de los temas con los que me he encontrado a lo largo de los años es la falta de capacidad en ejecutivos y mandos para dar claridad a sus ideas. Y cuando me refiero a claridad es a la capacidad de vincular conceptos de manera adecuada a fin de poder transmitirlos a otros con fines de generar reflexión, entendimiento y apoyo a las ideas que tiene el ejecutivo o mando.

    La falta de claridad va a generar pérdidas de tiempo en discusiones eternas, va a generar malos entendidos y en general es una forma de crear o meter ineficiencias en la operación diaria de la empresa.

    La falta de claridad genera inacción en temas que pueden ser prioritarios para la organización. Así que el desarrollar habilidades que contribuyan a dicha claridad son fundamentales. Y no solo se tratar de tener «buena comunicación», eso viene como requisito después de que has podido clarificar las ideas.

    ¿Cómo llegamos a la claridad? Esa es la pregunta del millón. Mucho empieza con un marco de pensamiento adecuado (pensamiento crítico), acompañado de la capacidad de crear una secuencia lógica, de conectar ideas, de aprender a manejar los sesgos cognitivos, de contar con suficiente conocimiento de un tema para poder «conectar los puntos». Es todo un proceso que no se logra con un curso, con una plática, con un libro o con un par de años. TOMA TIEMPO.

    Te dejo unas lecturas al respecto si te interesa profundizar.

    https://luisiturriaga.com/category/explicar/