Autor: Luis

  • De vuelos y cultura

    El día de ayer en el vuelo de regreso sucedió un evento que involucra 2 familias y dos niños pequeños de unos 4-5 años. Ya una vez que abordaron, el pequeño de una de las familias sentado un par de asientos al frente comenzó a dar de gritos y a brincar en el asiento. Además llamaba a gritos a familiares que contestaban estridentemente de regreso.

    Ya iniciado el vuelo, la otra familia, dejó que una pequeña fuera a donde el niño estaba y ya, los dos juntos, fue un escándalo de gritos, jaloneos y brincos que duró todo el vuelo. Los padres y familiares nunca tuvieron el reparo en pedir a sus pequeños que se comportaran.

    Ahora bien, esta no es una historia para criticar a dichas familias, sino para que reflexiones sobre el concepto de cultura. Hay muchas definiciones y enfoques, pero hoy quiero que pienses que una cultura (familiar, estatal, nacional, regional o mundial) consiste en las cosas que en cada grupo se permiten, prohiben, toleran y además valoran.

    El evento presenciado a mí me dejo claro que dichas familias no valoran el respeto a los demás. Además permiten que sus pequeños se comporten ruidosamente en espacios públicos (y cerrados). Ellos claramente toleran el comportamiento gritón e inquieto de sus niños (y sé que los niños son seres que requieren movimiento y jugar, pero gritar, hacer berrinche y brincotear peligrosamente en los asientos es otra historia). Ninguno de los padres o familiares sintió la necesidad o el reparo de prohibir alguno de los comportamientos observados por más un pasajero ya molesto.

    Como dije esto no es para criticar a las susodichas familias, sino para reflexionar. La cultura de un grupo, fomenta ciertos comportamientos en sus miembros, como es el caso de estas familias y sus pequeños. Más adelante dichos pequeños encajaran o no en otros grupos que compartan o no sus propios valores, prohibiciones, permisividades y tolerancias.

    ¿Por qué es esto importante para las empresas, mandos y ejecutivos? Simple, una empresa tiene su propia cultura, esto es, las cosas que permite, prohibe, tolera y valora. Es muy importante tener esto en cuenta a la hora de contratar nuevo talento. No todo mundo es para todas las organizaciones por este concepto muy importante.

    Además es importante entender que, sobre todo los mandos, con sus comportamientos fomentan la cultura de la empresa al permitir, prohibir, tolerar y valorar ciertas cosas y otras no en la empresa. Esta cultura va a afectar los resultados de la empresa, la forma en que se diseñan productos y servicios, la forma en que se labora, la forma en que se trata a la gente y a los proveedores y mucho más.

    Muchas veces nos quejamos de que la gente no se comporta de cierto modo, o no se compromete con la empresa. Además nos molestan las ineficiencias en la operación pero toleramos mal uso de los correos y sistemas de mensajería que saturan a la gente de información que muchas veces no requieren. Toleramos que la gente entre reportes o inspecciones mal hechas para que los productos se embarquen. Toleramos o permitimos que se promueva gente a posiciones en las que no tiene competencia. Prohibimos al gente que haga cosas que afectan su moral. Toleramos que la gente no tenga los recursos necesarios para trabajar y podría seguirle con otras situaciones.

    Mucho de esto es consecuencia de nuestra cultura y eso nos ayuda o nos entorpece las funciones y el crecimiento de la organización. Así que tómate el tiempo de observar tu operación, las interacciones de tu gente y has una lista honesta y exhaustiva de las cosas que permiten, prohiben, toleran y valoran en tu organización, luego analiza como cada una de ellas contribuye o no al éxito de tu organización, podrías llevar más de una sorpresa.

  • ¿Estás preparado?

    En unas conferencias recientes a las que asistí se tocaron temas con Industria 4.0 y Calidad 4.0. ¿Sabes que son?

    En la primer etapa (antes de los 1900) se trataba de trabajos manuales, algunas máquinas y todo basado en inspecciones final.

    En la segunda etapa (ahí por los 1900) comienza la industrialización y la estandarización de las operaciones.

    En la tercer etapa (en los 1950-1980) es la etapa de los sistemas de gestión y el inicio masivo del uso de computadoras.

    En la cuarta etapa (a partir de los 2010) se trata de la adaptación a tecnologías emergentes como IoT, Big Data, inteligencia artificial (IA) y realidad aumentada, el manejo de grandes volúmenes de datos y la ciberseguridad en procesos críticos.

    El problema es que hoy en día las cosas evolucionan muy rápido y aún encontramos empresas que no han superado la etapa de la inspección final, muchas que tiene sistemas de gestión en papel pero no funcionales y otras tantas en las que la tecnología está atrasada y están corriendo por ponerse al día.

    Como mandos y ejecutivos estos son temas estratégicos que se deben de atender a la brevedad posible, pues de otro modo, el retraso generará falta de competitividad en entornos sumamente complejos.

    ¿Estás enterado? ¿Te actualizas en estos temas?

  • Una vez, una oportunidad única

    El día de ayer en una conferencia, nos platicaron de un concepto que se usa en la cultura japonesa llamado «Ichigo, Ichie» (一期一会) se traduce comúnmente como «una vez, un encuentro» o «un momento, una oportunidad única».

    Este concepto representa el hecho de que cada interacción con otra persona o cada experiencia que vivimos es única y no la podremos volver a vivir de la misma manera. En otras palabras, no hay otra oportunidad para esa interacción o para esa experiencia en esas condiciones y en ese momento.

    Esto resuena mucho con el concepto de estar presente que se maneja en prácticas como el Mindfulness o la conciencia plena o por ejemplo en la fotografía (si no estás presente te pierdes el momento y no capturas la fotografía). Sin embargo, considero que es algo sumamente importante en el ámbito de los negocios ya que se puede aplicar a:

    • La interacción de un mando con su colaborador.
    • La interacción de un colaborador con un cliente.
    • La observación de un proceso con fines de mejora.

    Y prácticamente cualquier otro momento. Yo comento en capacitaciones que tenemos que estar presentes, es fácil estar pensando en el pasado o en el futuro y perderse el momento presente. Pero las cosas suceden en el presente y soy un firme defensor de que debemos volver a anclarnos en el presente para poder resolver problemas, para mejorar la interacción entre los colaboradores y en general para tener una vida mejor.

    Así que hoy, date la oportunidad de valorar cada interacción, cada momento, porque son experiencias únicas y no se van a repetir.

  • Análisis de situación

    Ser mando en una empresa es como ir en una lancha en un río con rápidos. Subes, bajas, te vas de lado, golpeas, a veces te vuelcas y te vuelves a subir, así todo el día, todos los días.

    Sin embargo, es bueno, de vez en cuando, orillarse y bajarse y ver el río fluir más que andar metido en él. Esto es lo que se conoce como un análisis de situación y aunque muchas veces lo hacemos «sobre la marcha», es importante darse el tiempo de reflexionar.

    En las últimas semanas he andado con múltiples empresas en ese ejercicio, revisando tanto el entorno interno (cultura, enfoque, sistemas, procesos) como el entorno externo.

    Es interesante ver como gerentes y directores reflexionan sobre sus operaciones, sus fortalezas y debilidades y sobre lo que sucede fuera de la organización que les podría afectar, para bien o para mal hacia adelante.

    No se puede predecir el futuro, pero revisar las operaciones (hacia adentro y hacia afuera) permite alinear a los mandos y las estrategias hacia adelante.

    Son fechas de hacer estos eventos, sobre todo viendo la inestabilidad e incertidumbre del entorno. No para asustarse, sino para poner los pies en la tierra y determinar la mejor forma de sortear la tormenta.

    Haz un alto, date tiempo, analiza la situación de tu empresa.

  • Reflexiones para mandos y líderes

    • ¿Eres seguido por tu visión o por tu posición?
    • Cuando no estás presente, ¿el equipo sigue funcionando mejor, igual, o peor?
    • ¿Qué pasaría si dejaras de perseguir metas y te enfocaras en perfeccionar el sistema?
    • ¿Cómo medirías el éxito si no existieran números?
    • ¿Es este proceso algo que tú aceptarías hacer si fueras un empleado de nivel operativo?
    • ¿Supervisas para controlar o para entender?
    • ¿Qué te dice el silencio en tu equipo que no estás escuchando?
    • ¿Qué habilidades no estás desarrollando en tu equipo porque temes que te superen?
    • ¿Tu enfoque en mejorar al equipo está limitando su capacidad para aprender de sus errores?
    • ¿El ambiente en tu organización fomenta conversaciones honestas o respuestas seguras?
    • ¿Qué tan alineados están los valores que promueves con las decisiones que tomas diariamente?
    • ¿Cuándo fue la última vez que abandonaste una idea que estaba funcionando bien?
    • ¿Qué estás haciendo hoy que tus competidores no considerarían siquiera intentar?
    • ¿Qué harías diferente si tus empleados fueran también tus clientes más importantes?
    • ¿Qué harías en tú día a día laboral hoy si tuvieras un 50% menos de tiempo para trabajar?
  • Reflexiones para profesionistas y colaboradores

    Un kōan zen, es una pregunta, del budismo zen, diseñada para romper los patrones habituales del pensamiento lógico y fomentar la introspección profunda. Por ejemplo: ¿Cuál es el sonido de una sola mano que aplaude?

    Estas preguntas tienen el propósito de desafiar el pensamiento habitual y abrirnos a nuevas formas de comprendernos a nosotros mismos y al mundo.

    Así que le dije a ChatGPT que íbamos a desarrollar algunas de estas preguntas pero para un profesionista o colaborador de una empresa. Ahí te van algunas para el fin de semana:

    • Si tu puesto dejara de existir mañana, ¿qué valor podrías seguir aportando a la organización?
    • Si tu trabajo reflejara tus valores personales, ¿qué cambiarías en tu día a día?
    • ¿Qué tan bien entiendes las prioridades de tus compañeros antes de imponer las tuyas?
    • Si tu decisión afectara a toda la empresa, ¿la tomarías de la misma manera?
    • ¿Escuchas para entender o para responder?
    • ¿En qué áreas no estás pidiendo ayuda porque crees que deberías saberlo todo?
    • ¿Qué idea has tenido últimamente que no compartiste por miedo a equivocarte?
    • Si tuvieras que rediseñar tu trabajo desde cero, ¿qué harías diferente?
    • Si todos en la empresa trabajaran como tú lo haces, ¿la organización prosperaría o estaría estancada?
    • Si mañana pudieras elegir un trabajo con total libertad, ¿elegirías este mismo?

  • No puedes enseñar a andar en bicicleta con un seminario

    ¿Has escuchado esa frase? Inclusive creo que es el título de un libro. La triste realidad es que en el día a día en las empresas, vivimos bajo la impresión de que si mandamos un comunicado o enviamos a la gente a un curso van a desarrollar nuevas habilidades y las aplicarán, casi de inmediato, para ver resultados a corto plazo. ¡Así NO FUNCIONA!

    Yo insisto mucho que debemos distinguir entre:

    1) Acceso a la información – alguien que ya tiene conocimiento y habilidades, si tiene la información necesaria para tomar decisiones y ejecutar, puede hacerlo sin problema. Esto NO es un tema de desarrollo de personal sino de gestión de información.

    2) Conocimiento – la gente no sabe lo que no sabe, el conocimiento abre puertas al entendimiento. Permite conectar ideas y eventos. Las formas de acceder al conocimiento son variadas, puede ser un libro, puede ser un curso, un seminario o un video. Lo importante a entender es que estos mecanismos no desarrollan habilidades. Si la gente tiene las habilidades, el conocimiento les permite aplicar o aplicar mejor.

    3) Habilidades – se refiere a la capacidad de una persona para realizar una actividad. Esto requiere de práctica, mucha, pero mucha práctica. No podemos esperar que una persona desarrolle una habilidad con una sola ejecución, toma tiempo. El desarrollo de habilidades requiere de una combinación de entrenamiento en piso y de supervision y reforzamiento.

    Trata de recordar cómo aprendiste a andar en bicicleta (o patines o lo que sea). ¿Te dieron un curso? NO. ¿Te dieron un folleto o un manual? NO. Lo que sucedió es que alguien experto te explicó, te demostró como hacerlo, te tuvo paciencia y te dejó ejecutar. Luego te supervisó (observó) y te hizo notar algunos errores, te animó a volverlo a intentar, una y otra y otra vez hasta que después de un tiempo ¡lo lograste!

    Obviamente que aprender algo de cero toma más tiempo que construir un hábito y habilidad sobre habilidades previas. Pero lo que es una realidad es que toma tiempo. Más de lo que toma dar un curso de 4 o 16 horas.

    El reto es crear las condiciones para entrenar a la gente y darle oportunidad de que practique, que se equivoque y luego reforzarle y animarla a seguirlo intentando. Esto toma tiempo, pero una vez desarrollada la habilidad y el hábito, se ejecuta en automático. La otra opción es dar un curso, un libro, un video y dejarlo «a la buena De Dios», lo cual seguramente generará vicios y malos hábitos, así como errores, fallas y una cultura de apaga fuegos. La decision, querido mando o ejecutivo, es tuya.

    Deja de tratar de enseñarle a tu gente sin considerar el tiempo de práctica. Y lo otro, es que los comportamientos deseados de la gente se deben de facilitar y no obstaculizar por el propio sistema, procesos, lineamientos y cultura de la empresa. Puede haber otros factores que atender para que tu gente «aprenda a andar en bicicleta».

  • Lo que sí puedes hacer

    Estimado mando o ejecutivo, seguramente hay cosas frustrantes en tu organización, podrías lamentarte o quejarte pero eso no resuelven nada.

    Repito: ¡LAMENTARTE o QUEJARTE NO RESUELVE NADA! (Se supone que lo sabes, pero por si no, ahí está).

    CÉNTRATE en lo que SÍ puedes hacer.

    Si no obtienes los resultados que deseas ¡REVISA TUS PROCESOS! ¿No sabes hacerlo? ¡APRENDE!

    Si tu gente no se comporta adecuadamente ¡REVISA tus mecanismos de ENTRENAMIENTO! ¿No sabes hacerlo? ¡APRENDE! Eres mando o ejecutivo ¿o no?

    Si tu gente carece de compromiso y colaboración ¡REVISA tu LIDERAZGO y procesos de SELECCIÓN DE PERSONAL! ¿Si sabes que te toca ser buen líder verdad? ¿No sabes cómo? ¡VÁLGAME! ¡Tu quieres que tu gente sea mejor y tu no puedes contigo mismo!

    Si tu gente no sigue los procedimientos ¡VE A PISO y revisa por qué! ENTIENDE el proceso de estandarización, supervisión y reforzamiento. CREA métodos de trabajo que tu gente puede seguir y limpia los obstáculos..

    Si tienes pérdidas en tus operaciones ¡IDENTIFICA las INEFICIENCIAS! ¡Eso es como nivel gerente o ejecutivo KINDER 1!

    Podría seguirle pero ¿YA ENTENDISTE EL PUNTO? ¡ES TU RESPONSABILIDAD! ¡ESE ES EL TRABAJO! (Junto con los otros mandos y ejecutivos de tu organización, ¿eso sí lo sabias?).

    Así que deja de lado las quejas y lamentos, céntrate en lo que si puedes hacer y ¡HAZLO HOY! (Y luego repite todos los días). ¡TODOS LOS DÍAS!

    ¿Qué hiciste hoy en lugar de lamentarte y quejarte?

    P.D. No quejarte porque estás resignado a que las cosas estén mal ¡ESTÁ MAL DE TU PARTE!

  • Apego a normas

    Llegas al aeropuerto y hay bastantes lugares disponibles ¿te sentarías en los marcados para gente de la tercera edad, discapacitados o mujeres embarazadas?

    Estoy sentado en el aeropuerto y veo 18 personas que no cumplen con lo mencionado sentados cómodamente en los asientos reservados. Solo en un espacio hay una pareja de adultos mayores.

    ¿Que nos dice esto? Como mando o ejecutivo te vas a topar con el hecho de requerir que tu gente siga, en ciertos casos, una serie de normas, lineamientos, estándares o procedimientos.

    El tema es que tienes que considerar varios aspectos:

    1) la cultura de la gente en el lugar que te encuentras

    2) la cultura de la persona en lo particular

    3) los hábitos de la persona

    4) su tendencia a seguir normas (apego a normas)

    Si el trabajo requiere dicho apego a normas, contratar a una persona con esa característica facilita las cosas. Si no es posible, se va a requerir un proceso de sensibilización, capacitación, entrenamiento, supervisión y reforzamiento. Esto debido a que estás cambiando las creencias de la persona o estás cambiando sus hábitos y eso toma tiempo y esfuerzo.

    El apego a normas no se da porque la gente sea “adulta” o “deba ser responsable”. No va a suceder porque se los digas. Hay más cosas detrás de todo esto. Estudia, entiende el comportamiento humano para poder aplicarlo en tu empresa.

  • El valor de una buena herramienta

    Seguramente conoces los gises que se usaban (o aún usan) en los salones de clases. Esos gises que rechinaban y te dejaban las manos de polvo blanco y de colores.

    Los gises son una herramienta para que el maestro o el ponente comparta ideas y conceptos. Los gises se pueden pensar como un commodity o un artículo utilitario que la mayoría compraría al mejor postor y al menor precio.

    Hoy que todo se ha movido a lo digital ¿quien compraría un gis? Pues resulta que los matemáticos. Para ellos, un pizarrón sigue siendo una herramienta invaluable para la enseñanza y también para pensar y descubrir nuevas ideas y resolver problemas.

    En el mundo matemático de alto nivel existe el «Rolls Royce» de los gises y son los gises Hagoromo (japoneses y ahora fabricados en Corea del Sur). Según dicen son muy suaves, no te llenan de polvo las manos y son fáciles de limpiar. Pero ¿Invertirías en una caja de gises a un costo de $20 pesos por pieza cuando puedes comprarlos por $0.26 cada pieza? (Los matemáticos de alto nivel los compran por caja y las tienen guardadas por si en algún momento quiebra o cierra la empresa y entonces no quedarse sin su dotación).

    El concepto de herramienta es un artilugio que facilita o potencia tu trabajo. En este caso, un matemático de alto nivel que posee las habilidades y conocimientos necesarios para resolver problemas complejos y requiere de «pensar escribiendo» y, además, lo hace como una forma de ganarse la vida, invertir en la mejor herramienta, los gises, es una opción clara. Para tí y para mi, que posiblemente no poseemos esas habilidades un gis de $0.26 por pieza, posiblemente sea una mejor elección.

    ¿A que voy con todo esto? La herramienta no hace a la persona, no le da conocimiento, no le da habilidades, aunque una buena herramienta puede potenciar el desempeño de la persona correcta.

    He visto empresas invertir en tecnologías de alto nivel, pero no meterle inversión al desarrollo de habilidades y conocimientos de la gente que la utilizará. En esos casos, no se verá el beneficio de esa inversión.

    Es tan importante, o a veces más, el desarrollo de la gente y sus competencias que la adquisición de la herramienta. Al final, el Checo Pérez seguirá siendo mejor piloto en un auto económico de lo que jamás seremos tu y yo en un fórmula uno. Así que desarrolla las habilidades de la gente y luego dales la herramienta adecuada para potenciar su desempeño, no al revés. Solo así verás el valor real de una herramienta.

    P.D. Antes de invertir en herramientas de alto nivel, dale a tu gente herramientas suficientemente buenas para desarrollar competencias y habilidades. Una mala herramienta no ayuda a nadie a aprender bien.

  • Necesitar, decir y hacer

    Estimado mando o ejecutivo, en tu organización hay cosas que se necesitan mejorar. No es opción. Es posible que estés consciente de ello o no.

    Cuando estés consciente puedes llegar a decir que lo necesitas y que vas a tomar acciones. Desgraciadamente muchas veces queda en palabras.

    El reto es realmente tomar acciones para volver realidad lo que necesitas y que dices que quieres hacer.

    Si necesitas algo, y realmente estás convencido, haz lo que tengas que hacer para abrir el espacio para realizar eso. Si tus acciones demuestran lo contrario, o no lo necesitas o va a ser muy tarde cuando realmente quieras tomar acciones.

    Así que ten claras tus prioridades….el tiempo no regresa.

  • Buenos en unas cosas, malos en otras

    En una interacción reciente con un director, me expresaba su reflexion (inclusive un poco de frustración) a que a pesar de los mejores esfuerzos de selección en mandos de alto nivel, salían buenos en una cosas, pero malos (o muy malos) en otras. El problema, obviamente es tener que atender las consecuencias de aquello en lo que son malos.

    El tema es que un mando, sobre todo de cierto nivel, necesita de flexibilidad y de ser multihabilidades. Lo suyo no es la especialización. Al contrario, es la generalidad y el reto es volverse «lo suficientemente bueno» en una serie de actividades. Es imposible ser bueno en todo, pero eso no debe de prevenir al mando o ejecutivo de desarrollar hasta donde sea posible toda la gama de habilidades que se espera de ellos.

    Además, el tema es que el mando no debe ser solo «suficientemente bueno» en su especialidad, sino como se ha dicho hasta el cansancio en temas de habilidades interpersonales (o blandas, como dicen por ahí). Todo lo que tiene que ver con la interacción humana, desde el liderazgo, la comunicación, manejo de conflictos, los procesos de aprendizaje en adultos, negociación y demás.

    Pero resulta que también, como mandos, es necesario volverse «suficientemente bueno» en temas de gestión, cambio organizacional, pensamiento crítico y, en mi experiencia, Claridad de Ideas.

    Así que estimado mando y ejecutivo, recuerda que en tu plan diario, mensual, anual de desarrollo esté el continuamente avanzar en ser esa persona multihabilidades a un nivel «suficientemente bueno».

  • Peladito y en la boca

    En una interacción reciente con un director de una empresa me comentaba que la gente es poco curiosa. Su reflexión iba por el lado de que como mexicanos, algunos no dan el extra que implica investigar y cuestionar para entender algo. Su preocupación es que la gente es dependiente de que otros les marquen el rumbo en vez de buscar información y as soluciones por si mismos.

    Reflexionábamos que es un tema cultural y, a la vez, de educación. En otros países se enfatiza mucho la actividad de hacer investigación (research) para luego escribir un ensayo. En dicho ensayo va tu reflexion inicial, tu investigación, tu razonamiento y tus conclusiones. Te formas para buscar información y no esperar a que te llegue «peladita y en la boca».

    Obviamente, recibir las cosas peladas y en la boca nos hace flojos y conformistas. No tenemos que asumir responsabilidad, pero es algo que generamos o toleramos en las organizaciones. Es más práctico y funcional dar las respuestas que esperar a que la gente desarrolle la habilidad.

    El desarrollo de habilidades toma tiempo y tiene que ser un proceso consciente y planeado. Y ahí es donde creo yo que está la oportunidad para que como mandos y ejecutivos conozcamos y formemos a otros en esas «habilidades de pensamiento» y «habilidades de investigación» que les permitan recopilar información, procesarla y sacar conclusiones. Además de la tenacidad para hacerlo.

    En el momento es desesperante y frustrante, pero el papel del mando es desarrollar y ayudar a la gente a crecer. He ahí el reto.

  • Funcional o para cumplir

    Es muy, pero muy raro, encontrar una empresa que tiene documentos funcionales. ¿A qué me refiero? Simple, están actualizados y son utilizados por la gente por que poseen información util y adecuada para las labores diarias, para el entrenamiento, para la auditoría, para la supervision y otras actividades importantes en la empresa.

    Lo más común es encontrar empresas que cuentan con documentos para cumplir con certificaciones, con auditorías o para los clientes. Pero no son parte de la operación diaria de la empresa.

    Un punto importante es entender la función de estos documentos, ya sea para preservar el conocimiento, facilitar la formación de nuevos colaboradores y para consulta diaria. Otro punto, es preguntarnos si los documentos fueron redactados pensando en el usuario. La mayoría están pensados en facilitar auditorías externas, impresionar a clientes o simplemente, por que son de gusto del área de soporte que elabora los documentos. No es de extrañarnos que no se usen.

    Para mi no es raro encontrar que la gente no conoce sus funciones, las interacciones entre procesos o algún detalle importante para que las cosas fluyan y generar productos y servicios de calidad. Lo sorprendente es que no le damos importancia a estos documentos, a aprender a elaborarlos de manera adecuada para cada audiencia y a destinar recursos a su constante actualización. No tiene porque ser complicado. Tiene que ser funcional.

    He conocido empresas en las que la gente ya ni solicita actualizar los documentos porque los tiene que revisar un mando, que se los pasa a un responsable, que lo pasa a revisión de otra persona, para que luego lo revisen en el comité central y entonces lo aprueben para que lo den de alta en el sistema y se pueda usar, ¡para entonces ya cambio el proceso!

    Aprendamos a crear documentos funcionales y no solo para cumplir. Esto es fundamental para lograr la calidad y satisfacción de los clientes.

  • Toma tiempo

    ¿Viste la nueva versión de los robots antropomórficos de TESLA? ¿Impresionante no? Igual que los modelos de Boston Dynamics. Y esto es a lo que le llamamos innovación. Cosas que no habíamos visto y creíamos parte de la ciencia ficción. Cada vez está más cerca el tiempo de poder ver uno de estos robots junto a nosotros.

    Pero no es algo de este año, ni del pasado, ni de los 10 últimos años. Es el avance del trabajo de muchísimo tiempo y gente. Un libro que compré en 1994 habla sobre la historia y los avances de los robots antropomórficos hasta esa fecha. Comienza hablado de los primeros mecanismos, Da Vinci, los primeros autómatas mecánicos, pasando por la historia de la computadora y luego muestra toda la investigación y avances en la robótica desde prácticamente los años 50’s.

    El libro trata los retos de entender la biomecánica del cuerpo humano (la complejidad del número de grados de libertad de la mano humana), el tema de desarrollo de los mecanismos, motores, circuitos eléctricos, la electrónica, la programación, el desarrollo de nuevas computadoras. Inclusive toca el tema de reconocimiento de imágenes y de voz requeridos para un emprendimiento así ¡Hace 30 años!

    Sin denostar el trabajo de la generación actual, el resultado que vemos hoy no es de la noche a la mañana, es el resultado de largos años de trabajo, de cientos de investigadores, ingenieros, inventores y organizaciones aportando, cada generación, su grano de arena al sueño de hacer un robot parecido al humano.

    Los avances en campos como la computación, la electronica, la cibernética, la programación, la manufactura, las redes neuronales, los sensores y mil cosas más han sido necesarias para llegar a esto que nos toca presenciar hoy en día.

    Al final, la reflexión es que como se ha dicho a lo largo de los años, vemos y logramos más cosas porque estamos parados en los hombros de gigantes. De aquellos que vinieron antes y que prepararon el camino para lo que podemos realizar hoy y lo que podrán realizar las generaciones futuras.

    Y lo mismo pasa en las empresas, nada es de un momento para otro, las cosas toman tiempo. Errores, fracasos, experimentos y finalmente, las mejoras y, eventualmente, la innovación. Por ello insisto a las empresas, en estas fechas de planeación hacia adelante, que inicien haciendo una revision de su historia. De lo que vino antes (éxitos y fracasos) a fin de que la gente se pare en los hombros de los que vinieron antes para crear el nuevo futuro de la organización.