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Reflexión

Reencontrando el camino

Las últimas semanas, de hecho los últimos meses, han sido muy complicados, al igual que para todos, y la cosa no se ve más sencilla a futuro.

Las presiones del día a día, y de la situación, a veces nos hacen “perder el norte”. Te cuestionas qué es lo que quieres lograr, qué es lo que estás buscando y como dicen Simon Sinek, lo más importante es preguntarnos el por qué.

El fin de semana en medio de la confusión tomé un libro de uno de mis autores favoritos, Tom Peters. Él hace referencia a una cita:

Alcanzas la Excelencia al prometerte a ti mismo, en este momento, que nunca más conscientemente harás nada que no sea Excelente. Sin importar cualquier tipo de presión para hacerlo de otro modo, ya sea por un jefe o alguna situación.

Tom Watson

Esta frase me hizo recordar muchas cosas, sobre todo me recordó que en lo personal, la búsqueda de la Excelencia (con E mayúscula como dice Tom Peters), es a lo que me interesa aspirar y a lo que he intentado aspirar a lo largo de los años. Aunque a veces pierda un poco el rumbo.

Es importante tener algo que nos recuerde hacia donde vamos. Que sea una luz, un faro, que nos guíe hacia ese futuro mejor. Una especie de visión personal.

Hace años en mi tesis de la universidad escribí una frase que me marcó en aquellos tiempos:

“Siempre adelante sin mirar atrás, siempre adelante sin pensar en la derrota, siempre adelante para ser mejor”.

Creo que en ese momento fue mi forma de visualizar la Excelencia y me guió en los años que siguieron. Hoy en estos momentos, al leer a Tom Peters, me nace la inquietud de replantear el enfoque, o de complementarlo.

Tom Peters dice: “Si no es la Excelencia, ¿qué? Si no es la Excelencia ahora ¿cuándo?”. La Excelencia no es sinónimo de éxito. Tampoco es sinónimo de perfeccionismo. Lo veo más como una filosofía de vida.

La Excelencia, junto con la Eficiencia y la Efectividad son una combinación de Conocimientos, Rutinas y Enfoques hacia las cosas y las situaciones que se nos presentan en el día a día. Ya sea en el trabajo o en la vida personal.

Así que hoy miro hacia adelante y pienso, o más bien decido, reencontrarme con la Excelencia de una manera renovada. Es momento de tomar papel y pluma y bosquejar cómo será esa Excelencia personal.