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El árbol y el bosque

Si alguna vez has subido un cerro, un monte o una montaña, te habrás dado cuenta como va cambiando el panorama que observas conforme asciendes. De estar en la base observando los árboles y lo que está frente a ti, a cuando llegas más arriba y puedes ver todo el paisaje, el bosque.

En un negocio los árboles son los procesos y la operación diaria, por otro lado estar arriba de la montaña y ver el paisaje, el bosque, esto es el contexto en que se mueve un negocio. Ver el bosque es una habilidad fundamental para cualquier mando. Es una condición para el pensamiento y la visión estratégicas.

Aunque la analogía entre la montaña y la empresa tiene sentido, ponerla en práctica no es tan fácil. El día a día te puede consumir y solo logras ver lo que tienes frente a ti. No hay una escalera física que te permita ver la totalidad del negocio funcionando. De tal suerte que existe la frase de que nos perdemos viendo los árboles en vez del bosque.

En más de una ocasión me topado con organizaciones que buscan que sus gerentes y directores adopten una visión estratégica. Pasando de ser super operadores a ser gestores de la organización a nivel estratégico.

La pregunta es ¿cómo podemos desarrollar un enfoque o pensamiento estratégico? ¿Cómo podemos ver el bosque sin perdernos observando los árboles? En este sentido, comparto algunas de mis reflexiones:

  • Capacitación. Lo primero es entender que la operación o un tema experto operativo no es lo mismo que la gerencia, dirección. Muchos mandos y directivos vienen de la operación. La gestión es un tema aparte y no necesariamente ser experto en un tema operativo, te hace experto en la gestión. Además muchos temas no son “intuitivos” por así decirlo. Viene bien un poco de conocimiento. En mi caso particular, en mis años de inicio, en la organización en la que trabajé me capacitaron en el tema de administración y planeación estratégica y más adelante cursé un diplomado en administración internacional. Esto me ayudó a ver que existe el bosque y que es necesario estar pendiente de él.
  • Experimentar varias áreas. Otra cosa que me ayudó fue el realizar prácticas en diferentes áreas. Durante mi formación previo a tener una posición fija, realicé actividades en áreas de Recursos Humanos, Contabilidad, Mantenimiento, Producción, Almacén, Ingeniería y Calidad. Esto fue fundamental para entender las relaciones y conexiones que suceden en las empresas.
  • Procesos y sistemas. Desde mis primeros trabajos me vi envuelto en la implementación de sistemas de gestión. En particular relacionados con la gestión de calidad. Dichos sistemas están conformados por procesos, controles y las relaciones entre ellos. Esto me permitió entender que las empresas son colecciones de engranes que deben trabajar juntos y no aislados.
  • Hablar con directivos. Uno de mis primeros trabajos fue como asistente de un Director Nacional de Ventas. Me llevaba a todos lados y en el camino me platicaba sobre el negocio y sus requerimientos para entender el negocio. Me dediqué muchas veces a colectar información de los mercados y analizar su comportamiento y su efecto en la empresa. Posteriormente, durante mi entrenamiento en otra empresa, nos programaron pláticas con los directivos del grupo y en esas pláticas nos expresaron las cosas a un nivel diferente al operativo. El “big picture” como dirían los americanos.
  • Trabajar con clientes y proveedores. Es muy fácil pederse dentro de una empresa, trabajando día a día, solo interactuando con mis compañeros. Eso limita tu visión de las cosas y no observas todo el bosque. Durante mis años laborales tuve la oportunidad de trabajar con proveedores y negociar condiciones y servicios, así como visitar clientes, recibir sus requerimientos y regresar a buscar formas de cumplirlos. Todo ello te hace ver que suceden más cosas más allá de lo que ves dentro de la empresa y como impactan fuerte de la empresa.
  • Visitar otras empresas. Desde que estudié la carrera, inclusive antes cuando acompañaba a mi papá en los veranos a visitar clientes, tuve la oportunidad de ver diferentes tipos de empresas. Diferentes en algunos aspectos y similares en otros. Pude visitar desde negocios familiares, negocios improvisados hasta transnacionales y empresas Premio Nacional de Calidad. En algunos casos solo las recorrí y en otras pude platicar con los que ahí laboraban eso expandió mi panorama de las cosas. No todo se hace como en nuestra empresa y no todos los contextos son los mismos.
  • Procesos de planeación. En diferentes momentos, tuve que participar en procesos de planeación y organización. Desde construir un vehículo en la universidad, pasando por apoyar en la certificación de la escuela de ingeniería y más adelante en procesos de planeación estratégica. En todo momento, los vi como algo natural y nunca como una carga. Estos procesos son la esencia de un gerente o director. Aprenderlos, valorarlos y desarrollarlos te ayuda a ver el panorama completo.
  • Biblioteca personal. A lo largo de los años he amasado una enorme biblioteca. Una parte de ella tienen que ver exclusivamente con temas de administración, estrategia y planeación estratégica. Es necesario leer nuevos enfoques, lo que hacen otros, casos de éxito y casos de fracaso. Es imposible descubrir todo por nosotros mismos.

Estas son algunas de las experiencias que a mi me han permitido desarrollar una visión estratégica. Experiencias que me han permitido ver el bosque, las relaciones y los contextos que afectan a un negocio. A través de los años asesorando y capacitando empresas, esta visión se ha robustecido para brindar un mejor servicio.

¿Qué acciones te han ayudado a ti? ¿Qué acciones estás tomando para desarrollar tu visión del bosque? ¿Cómo le haces para no perderte entre los árboles? ¿Qué estás haciendo en tu empresa con el personal con potencial para prepararlos a tener una visión estratégica antes de asignarles una posición de mando? Compárteme tus pensamientos.

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