En diferentes talleres, pláticas y asesorías a lo largo de los años los clientes y participantes expresan su frustración ante no poder lograr ciertas cosas, aunque no lo expresan de ese modo. Frases como:
- Los jefes no quieren
- La gente no quiere
- La gente tiene mala actitud
- La gente no quiere aprender
- La gente no hace las cosas que debe
- Ya les dijimos y no lo hacen
- El cliente no coopera
- Etc.
Casi sabiendo la respuesta, me gusta preguntarles: «¿Qué fue lo último que leíste de supervisión, negociación, liderazgo, entrenamiento, aprendizaje, manejo de conflictos?». Alternativamente les puedo preguntar de qué fue el último curso que tomaron en dichos temas, el resultado es el mismo.
Generalmente, se me quedan mirando y al final la respuesta es, en muchos casos: NINGUNO. A lo cual yo reflexiono que cómo quieren resolver una serie de situaciones si no se preparan al respecto. Generalmente, son expertos en algún tema, pero no en los temas que tienen que ver con el comportamiento y aprendizaje humano, con el comportamiento y cambio organizacional, con la negociación, manejo de conflictos, solución de problemas y demás.
Por alguna razón que no he podido explicar. Las personas se preparan en todo lo que ya saben, pero no en lo que no saben.
Luis Iturriaga
El conocimiento y la habilidad no llegan solos, hay que esforzarse, pero sobre todo sí algo no te está funcionando ¿Qué vas a hacer? ¿Te vas a quedar lamentándote o vas a tomar acciones? ¿Vas a preguntar a quien si lo hace bien? ¿Vas a observar como lo hacen? ¿Vas a leer al respecto? ¿Vas asistir a cursos o seminarios sobre el tema?
Hace muchos años, un día mi entonces jefe, el gerente general, me dijo: «a partir de ahora, no solo estarás a cargo de Ingeniería y Calidad, te vas a hacer responsable del Almacén de Producto terminado». Mi cara fue de asombro. Yo no tenía ni idea de almacenes ni de como administrarlos o manejarlos. Recuerdo que salí del trabajo y fui a una calle donde había varias librerías. Estuve en varias hasta que encontré un libro sobre almacenes. Regresé a la casa y le di lectura a algunas partes. Al día siguiente regresé al trabajo con muchas dudas, pero al menos ya no iba yo en blanco.
A lo largo de los años he replicado esta acción montones de veces, hoy la biblioteca personal ronda los 400 libros. Esa cantidad de libros solo es un reflejo de todas las cosas que no sabía en su momento pero que tenía que hacer y no me quedé esperando y quejándome al respecto, busqué el conocimiento y me he dedicado 25 años a ejecutar y volverme «suficientemente bueno» en las cosas que no sabía hacer.
Lo más fácil es no hacer nada y lamentarse, la otra cosa fácil es leer, ir a cursos, ver videos en internet, leer blogs, pedir asesorías y no hacer nada. Al final solo importa la acción, pero no cualquier acción, la acción orientada, direccionada. La acción informada.
Y cuéntame ¿Que no te sale? ¿Y qué estás haciendo al respecto?