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Reflexión

No seas vulgar

Pregúntate por un momento sobre quiénes son las personas que admiras. Luego pregúntate por qué los admiras y tarde o temprano vas a llegar a la conclusión de que son “diferentes”. No son necesariamente iguales a los demás.

Y son esas características que los hacen ser diferentes lo que nos atrae a ellos y nos hace prestarles atención.

Si buscas la definición de vulgar en el diccionario puedes encontrar múltiples definiciones, entre ellas:

Que es de lo que más abunda, que no tiene ningún rasgo o característica original o especial.

Definición de Vulgar

La pregunta es, entonces, si queremos ser vulgares o comunes o si buscamos ser únicos y diferentes. Seth Godin, hace años, acuño el término “la vaca púrpura”. Mencionando que si viajas por la carretera y ves vacas, no te fijas mucho en ellas, pero si vieras una “vaca púrpura” inmediatamente la notarias.

Y de eso se trata, de que desarrollemos nuestra propia individualidad, pero no tanto al borde de ser completamente excéntricos, sino de tener algo que nos diferencie de los demás. Y mi argumento se basa sobre todo en hacerlo en el plano profesional.

¿Qué te hace diferente o extraordinario ante tus demás compañeros? Una forma de verlo es primero notando esas frases que dicen:

  • Las groserías están bien entre adultos.
  • Los mexicanos son impuntuales.
  • El mexicano es informal.
  • Los ingenieros son cuadrados.
  • Los jefes deben ser duros con sus subalternos.
  • Y todas las demás que se te ocurran.

Esas frases describen “a la mayoría” de la gente. Al montón, a la gente común, a la gente vulgar. ¿Y que pasa cuando te encuentras a alguien que es diferente? ¿Qué pasa cuando te encuentras a esa vaca púrpura? Pues simplemente la notas. Eso no es gran cosa en sí, simplemente te abre una puerta que ahora puedes aprovechar. Y eso, en el mundo competido de hoy es importante. La pregunta es ¿cómo hacerle para ser diferente a los demás profesionistas? ¿Cómo ser la vaca púrpura?

Yo desde mi crianza por parte de mis padres me volví muy puntual, raramente llego tarde a una cita o a una sesión de trabajo. Mis clientes inclusive me llaman por teléfono si no he llegado 5 minutos antes de una reunión y me preguntar si todo está bien.

Así como ese rasgo, yo he ido tejiendo una serie de características en mi persona que me distinguen de los demás. Esas características me convierten en mi propia vaca púrpura que es atractiva para ciertos clientes. Todo esto, al final, integra nuestra marca personal y nuestra reputación. Es importante que dicha marca personal también nos diferencie. Hay muchas cosas que tendremos en común con muchos profesionistas de alto nivel, pero tendrá que haber algunas que nos hagan diferentes.

  • El manejo de excel avanzado para lograr soluciones.
  • La capacidad de ver hacia adelante y anticipar problemas.
  • La insaciable habilidad de aprender continuamente.
  • La capacidad de comunicarse con los clientes y colaboradores.
  • La habilidad de negociar.
  • El amplio entendimiento y uso de la tecnología.
  • La capacidad de explicar ideas.

Son solo algunas cosas en las que podrías destacar y diferenciarte de los demás. Si yo me pongo a pensar en algunos rasgos que me diferencian estarían:

  • Puntualidad y formalidad en los proyectos.
  • Competencia y conocimiento en gestión y calidad.
  • Capacidad de integrar, explicar y comunicar ideas.
  • Enfoque estratégico.
  • Aprendizaje continuo.
  • Capacidad de interacción nivel directivo y operativo.
  • Confiabilidad y honestidad.
  • Disposición a escuchar y ayudar.
  • No digo groserías.
  • Dibujo, tomo fotografías, practico artes marciales.

Así que pregúntate ¿qué te hace ser menos vulgar que los demás? ¿Qué te hace ser menos común? ¿Estás listo para ser una vaca púrpura? ¡Anímate y no seas vulgar!