Etiqueta: Comunicación

  • Las palabras son importantes

    Recientemente tuve una conversación que me recordó que he estado utilizando mi lenguaje para transmitir un mensaje del que no me había percatado. Hablando de ceguera de taller.

    En estos días de vida digital, las palabras que utilizamos en el día día, en correos, chats e inclusive en video conferencias pasan a ser de suma relevancia. Es muy fácil mandar mensajes no deseados inconscientemente y también mensajes que se mal interpreten.

    Alguna vez leí la frase:

    La comunicación no es lo que uno dice sino lo que el otro entiende.

    Alguien que no recuerdo su nombre

    Cuidar nuestras palabras en comunicaciones escritas, verbales, presenciales o virtuales se vuelve muy relevante. Generalmente no somos tan conscientes con nuestra forma diaria de hablar, pues de algún modo u otro compensamos con el lenguaje no verbal, pero ahora que estamos trabajando mayormente a distancia, se puede volver un problema.

    Cuando empecé a trabajar por mi cuenta, hace ya bastantes años, era yo más cuidadoso de estos temas. En su momento me compré un libro «La imagen del éxito» de la autora Gabriela Vargas y después su segundo libro «Más sobre la imagen del éxito». Y durante años me sirvieron bien. Creo inclusive que es momento de retomar su lectura.

    Hace poco leí la palabra «etiqueta» haciendo referencia a las reuniones virtuales que todos estamos utilizando hoy en día. Y me quedé pensando ¿cuál es la etiqueta en estos días? ¿Existe? ¿La estamos definiendo sobre la marcha?

    Si bien es cierto, creo que hay algunos puntos importantes en la comunicación escrita, sobre todo vía correo:

    • Escribir de manera sencilla. Frases concretas (y cortas) y además usar la estructura sujeto, verbo y predicado. No se necesita más.
    • Centrarse en el problema, situación o hecho más que en las personas. Esto es, no «personalizar» situaciones, problemas o hechos. Eso afecta la comunicación.
    • A veces demasiado directo no es lo correcto. Puede sonar burdo, tosco y molesto. Y aunque estamos hablando de negocios y no novelas o literatura, si es importante ser empáticos con lo que nuestro lector pueda percibir.
    • Evitar el uso de mayúsculas. Aunque el objetivo es enfatizar algo, el uso de mayúsculas en redes sociales y correo electrónico tiene la connotación de «gritar». Puede ser más propio el usar comillas o negritas o itálicas para resaltar alguna palabra.
    • Revisar y redactar un texto es casi tan importante, sino es que más importante que haberlo escrito en primer lugar. En la primer pasada escribimos para nosotros, pero al redactar nos debemos enfocar que solo vaya lo necesario que queremos comunicar y además pensar en como lo percibe el lector.

    Escribir no es fácil, es un arte y toma tiempo hacerlo bien. Aunque hacer sentir mal a otro con tu redacción o comunicar el mensaje no pretendido es bastante fácil.

    Yo tengo como una meta personal mejorar mi escritura. En estos días he iniciado a leer al respecto:

    • On Writing de Stephen King. Un libro clásico, de estudio y tal vez hasta de culto del famoso escritor sobre la técnica de la escritura.
    • Blog de Marian Ruiz
    • Blog de Diana P. Morales

    Estos últimos blogs me parecen interesantes, apenas estoy empezando a escarbar en ellos, pero prometen mucho. Posiblemente, en un futuro tome un curso de escritura creativa para mejorar.

    Todo este esfuerzo podría parecer excesivo, pero considero que uno de los retos más grandes está en nuestra forma de comunicarnos de manera efectiva y atractiva de modo que generemos la acción o la reflexión pretendida. Malos entendidos solo consumen tiempo y desgaste emocional innecesario.

    Por mientras, ya recibí mi lección y ahora hay que poner manos a la obra. Y a ti ¿cómo te está yendo en esto de la comunicación escrita en tiempos de pandemia?

    P.d. Otra reflexión es evitar escribir correos en un estado emocional alterado, molesto o enojado. Es mejor esperar, meditar, relajarse y luego, centrándonos en el punto, problema o asunto, ser lo más concretos y eficientes. Reto personal.

  • Estoy en desacuerdo

    Me gusta mucho escuchar a Malcolm Gladwell en su podcast Revisionist History. En un episodio comenta que se acerca una mujer mientras estaba en una cafetería. Tras preguntarle si él es Malcolm Gladwell le dice: “Me encanta Revisionist History, pero estoy en desacuerdo con todo lo que dice.”

    Esa anécdota me dejó pensando sobre cómo, en ocasiones, buscamos que la gente esté de acuerdo con nuestras ideas y no se cuestionen. Es muy cómodo que no las cuestionen. Sin embargo, es un enfoque muy peligroso. Uno que puede generar estancamiento y autocomplacencia.

    Tenemos que estar listos para recibir la crítica con la mente abierta y el corazón frío. Asimismo, necesitamos saber estar en desacuerdo con los demás de manera constructiva.

    Lo anterior no es fácil. A mi en lo personal es algo que tengo que seguir trabajando. Pero sé también lo importante que es. Hace años, cuando fui gerente tuve un jefe, que aprecié mucho, y que en una reunión tras exponer sus puntos y estrategias le preguntó al cuadro gerencial: “¿Qué opinan?”. Yo era joven y creo que algo comenté, pero los demás solo asintieron y alabaron las propuestas del jefe. En ese momento, él golpeó la mesa con la mano y dijo: “¡No los tengo aquí para que digan que sí a todo. Los tengo para que me digan en qué estoy mal!”.

    Él estaba preparado y estaba ansioso por recibir las palabras que estuvieran en desacuerdo con lo que planteaba. Él sabía que era la única forma de mantener los pies en la tierra y encontrar soluciones, planes y acciones robustas.

    ¿Tienes tu abogado del diablo? Es importante estar listo para escucharlo. Rodearnos de gente que solo está de acuerdo con nosotros no es sano. El pensamiento crítico y constructivo es fundamental para crecer y evitar el exceso de confianza.

    ¿Con quién has estado en desacuerdo recientemente? ¿Puedes plasmar tu desacuerdo de una manera robusta y constructiva? No dudes en escribirme si en algún momento estás en desacuerdo conmigo. Será interesante poder comentar y reflexionar sobre ello.

    Yo, por mi lado, seguiré trabajando en depurar mi habilidad de recibir y proveer puntos de vista que no están de acuerdo conmigo y con otros.