En estos días de cuarentena he visto inundado mi correo y redes sociales de recomendaciones para salir adelante, como persona, como líder, como empresario.
La mayoría de ellas consta de una lista de uno o más puntos que debes hacer, cosas que debes ser para sobrevivir, salir adelante y/o triunfar. Muchas suenan muy inspiradoras y lógicas, pero a mí, por mi formación, por mi historia, por lo que he leído, visto, vivido y entendido, me causan mucho ruido. Inclusive en este mismo blog, es posible que yo haya «pecado» en un par de ocasiones. Por eso hoy quiero aclarar un concepto que considero importante.
Tomemos algunos ejemplos de lo que he visto:
- Sé creativo
- Sé adaptable
- Sé proactivo
- Sé un líder flexible
- Sé un líder digital
- Y muchas más por el estilo.
Todas estas recomendaciones son muy buenas, el problema es que en algunos casos lo que leo implica una invitación a «serlo ya». Como si fuera algo que simplemente por leerlo podremos desempeñarlo bien. Ahí es donde está mi conflicto.
La persona que «es algo», proactivo, flexible, líder, etc. No lo es porque hoy lo decidió o alguien se lo dijo. Lo es porque ha pasado un proceso de aprendizaje, de ensayo y error, de transformación, de cambio. Lo ha hecho a lo largo del tiempo. Y esa es la clave: tiempo.
Llegar a ser algo toma tiempo, no es inmediato. Yo no puedo ser mejor escritor porque alguien lo puso en una lista. Tengo que leer sobre cómo escribir, tengo que escribir, compartir, recibir retroalimentación, estudiar, volver a escribir, criticar lo que escribo y seguir aprendiendo, haciendo y volviendo a hacer. Solo así puedo llegar a ser mejor escritor.
Y lo mismo pasa con cualquier habilidad o competencia que se les ocurra. La gente que hoy está «siendo digital», no empezó hoy. Tiene años acercándose a la tecnología, estudiándola, metiéndose en ella y experimentando. Se ha ido preparando a lo largo del tiempo para llegar a ser alguien digital. Son alguien que en este momento de crisis ya es lo que se necesita ser.
Esta reflexión me parece importante porque si queremos ser lo que la nueva realidad demanda, no lo vamos a lograr en un día, tomará varios días, semanas, meses y hasta años transformarnos en lo que necesitamos ser.
Mi reflexión es recordar, y recordarme, que para ser algo, primero tengo que trabajar para llegar a ser esa persona. Tengo que centrarme en el proceso para lograrlo y no solo en el resultado o la intención de serlo.
Espero que la reflexión tenga sentido, pues en estos días no hay recetas mágicas ni inmediatas. Lo único que sí puede ser «relativamente» inmediato es nuestra decisión de empezar a tomar acciones para llegar a ser lo que la situación nos demanda.
Y tú ¿ya te decidiste y estas tomando acciones para llegar a ser lo que necesitas ser para salir adelante?